Primera quedada del Café con IA en Boadilla del Monte

Café con IA

IA de humanos, para humanos

Experimentamos con inteligencia artificial y nos contamos qué funciona de verdad. Así aprendemos y creamos una base de conocimiento común.

Nos juntamos en Boadilla del Monte · vengas del pueblo que vengas

1ª edición · 20 de agosto de 2026 Encuentros de vecinos que organiza ANTAL · Asociación Nacional de Transformación Digital
14personas en la 1ª
3mesas a la vez
25cosas aprendidas
0 €cuesta venir

¿Por qué hacemos esto?

Que la inteligencia artificial no acabe siendo cosa de cuatro entendidos mientras el resto la mira de lejos.

Estas quedadas las organiza ANTAL, Asociación Nacional de Transformación Digital, sin ánimo de lucro, dentro de sus fines estatutarios de capacitación y difusión del conocimiento: que la brecha digital se reduzca. Aquí eso se traduce en algo muy sencillo: que quien quiera usar la inteligencia artificial pueda, sin cursos, sin pagar y sin tecnicismos, aprendiendo de gente que vive en su misma calle.

Qué pasa en una quedada

Un experimento, no una charla

Con la inteligencia artificial nadie lo sabe todo: cambia cada semana y lo que hoy funciona la semana que viene se hace de otra manera. Así que en vez de una charla, montamos un experimento, vemos los resultados y nos transmitimos lo que cada uno ya sabe de antemano, para crear una base de conocimiento realista.

La sala se parte en varias mesas que trabajan a la vez sobre las mismas preguntas. En cada una habla quien tiene el boli, dos minutos, y luego se lo pasa — así contesta todo el mundo y no se lo queda el que más sabe. Al final se comparan: lo que sale en todas las mesas es un buen indicador; lo que sale en una sola, una curiosidad por probar.

Una de las tres mesas de trabajo de la primera quedada

Primera quedada · 20 de agosto de 2026 · Boadilla del Monte

Del primer café salieron veinticinco cosas. Algunas de ellas:

  • Una piscina que se mantiene mandando una foto del agua cada día y siguiendo la pauta durante una semana.
  • Un escrito de reclamación para un coche recién comprado, preparado por su dueño con las leyes y los casos parecidos delante.
  • Un altavoz que le recuerda las pastillas y las citas a una persona mayor, programado desde fuera: ella no tiene que aprender nada.
  • La comida de cada día, resuelta en un sitio fijo donde están metidas de una vez las condiciones de la casa: alergias, dietas, lo que no entra.
  • Una web entera montada en un día, sin pagar por el alojamiento.
  • El trabajo repetitivo quitado de encima sin darle a la IA ni un dato de un cliente.
  • Un problema digestivo de años: llevar el historial ordenado para llegar a la consulta con algo concreto que preguntar. Son datos de salud: cada uno decide qué le da a una IA, y esto no sustituye ir al médico.

También sale lo que falla, que vale igual: la del coche entiende pero no ejecuta, lo que redacta hay que revisarlo siempre, y tiene la fea costumbre de darte la razón en todo.

Cada uno dice con qué lo hizo, y siempre se nombran varias: asistentes de texto (ChatGPT, Gemini, Copilot, Claude), de voz, altavoces de una marca y de otra. Aquí no se recomienda ninguna, se cuenta cuál usó cada cual.

Y todo eso queda registrado

Lo que se prueba en la sala no se queda en la sala. Se graba el audio —se avisa al empezar—, se ordena por temas y se devuelve al grupo con los pasos de cada caso, sin ningún nombre: quien no pudo venir se entera igual, si pertenece al grupo. Y una quedada detrás de otra van formando la base de conocimiento del grupo: lo que hemos probado los vecinos de Boadilla, lo que nos funcionó y lo que no. No es de nadie en particular; es del grupo.

Ahora bien: lo escrito es la mitad de lo que pasa. En la sala lo ves funcionando en directo, preguntas por tu caso —que nunca es exactamente el de otro—, lo pruebas ahí mismo con el móvil y conoces a quien ya resolvió eso que a ti se te atraganta.

En resumen: el pasado jueves día 20, por la tarde, a las 19:30, dos horas y media en una sala privada de Boadilla. No hay que saber nada ni traer nada preparado: viene gente que no ha tocado una IA en su vida y gente que trabaja con ellas a diario, y nadie te pregunta qué sabes.

Los casos van sin nombres.
Y aun así puedes llegar a quien lo hizo

Escribe en el grupo qué caso te interesa y quien lo contó lo verá. Si le apetece, te escribirá por privado y te lo cuenta con todo detalle.

De este modo el que tiene el problema y el que ya lo resolvió se encuentran. Nadie está obligado a contestar: quien no responda, sencillamente no podía o no le apetecía, y no pasa absolutamente nada.

Esto lo hace posible una asociación

El Café con IA es una actividad de ANTAL — Asociación Nacional de Transformación Digital, que pone la sala, el material y el trabajo de ordenarlo todo después. Por eso es gratis.

Hacia la declaración de utilidad pública

ANTAL presentará en la primavera de 2027 su solicitud de declaración de utilidad pública, el reconocimiento que concede el Ministerio del Interior a las asociaciones cuya actividad beneficia al interés general —todavía no está concedida—. Una actividad abierta, gratuita y con su material publicado es justo lo que ese expediente acredita: cada quedada documentada cuenta.

¿Quieres formar parte de la asociación como colaborador? Escríbenos a info@asociacionantal.org y te contamos en qué se puede echar una mano.

Lo que salió del primer Café con IA

Café con IA

Lo que salió del primer Café con IA

Cuaderno de la primera quedada · jueves 20 de agosto de 2026

14personas
3mesas
2 h 30de conversación
25cosas aprendidas

Índice

👆 Los títulos de aquí abajo son clicables: pulsa cualquiera y el documento salta a su página. Si lo abres con el lector de PDF del ordenador o del móvil, tienes además el índice completo en el panel lateral, para moverte sin volver aquí.

  1. En dos minutos
  2. Lo que ya funciona: el recetario
  3. Aprender a preguntarle
  4. Cuidado con esto
  5. Lo que quedó en el aire
  6. Anecdotario
  7. Frases que se dijeron
  8. Cómo se ha hecho este cuaderno
  9. La continuidad de estos eventos depende del grupo

Cómo leer las fichas

Cada cosa que se aprendió viene con una etiqueta que separa lo que alguien ha hecho de verdad de lo que solo nos parece:

Probado alguien lo hizo y funcionó Sin cerrar impresión compartida, sin comprobar Falla aquí es donde da problemas

Donde se pudo, va también cómo se hace paso a paso y la petición literal que funcionó, tal como se dijo en la mesa. Y ojo con la fecha: esto cambia cada pocos meses.

Toca cualquier punto para abrirlo · están plegados para que puedas ver todo el cuaderno de un vistazo y leer solo lo que te interese.

1. En dos minutos

Si solo te vas a quedar con una cosa

La regla más afilada de la noche no fue sobre la IA, sino sobre nosotros: cuanto menos sabes de un tema, más peligrosa es su respuesta — porque no tienes criterio para saber si lo que te dice es válido. Se dijo tal cual en una mesa, y es justo al revés de lo que apetece hacer con ella.

Los seis titulares de la noche

  • El nivel del grupo era mucho más alto de lo esperado. Nadie se declaró principiante y salieron cosas que no son de andar por casa: automatizaciones, programación, seguimiento médico, docencia.
  • Lo que más valor tiene no son los trucos, es saber preguntar. Salió en las tres mesas de una forma u otra.
  • Lo que más impresionó: un argumentario de reclamación que la abogada no dio y la IA sí, con leyes y casos ya ganados.
  • La idea que más gente se llevó: la IA te escribe el programa una vez, y después el programa funciona solo, sin IA y sin pagar por uso.
  • Donde más falla es escribiendo. Lo que redacta hay que revisarlo siempre, y si se le dicta, empeora.
  • Los dos miedos de fondo —si nos manipula y si nos va a atrofiar el pensamiento— salieron en varias mesas y nadie tenía respuesta.

¿Te interesa un caso y quieres los detalles?

Escribe en el grupo qué caso te interesa y quien lo contó lo verá. Si le apetece, te escribirá por privado y te lo cuenta con todo detalle.

De este modo el que tiene el problema y el que ya lo resolvió se encuentran. Nadie está obligado a contestar: quien no responda, sencillamente no podía o no le apetecía, y no pasa absolutamente nada.

2. Lo que ya funciona: el recetario

Veinticinco cosas contadas por quien las hace, agrupadas por para qué sirven. En este cuaderno no hay nombres: lo que interesa es la receta, no de quién es.

Recuerda: si quieres los detalles de cualquiera de estos casos, escríbelo en el grupo y quien lo contó te escribirá por privado si le apetece.

2.1  Casa y día a día

¿Puede resolverme la comida de cada día?

Sí, y el truco no es preguntarle cada día: es dejarle un espacio fijo montado con las condiciones de tu casa metidas de una vez para siempre — quién sigue una dieta médica, quién no puede tomar según qué. A partir de ahí solo hace falta decirle lo que hay en la nevera.

Cómo se hace

  1. Crea un espacio o proyecto aparte llamado «cocina» (todas las IA dejan hacerlo).
  2. Escribe una vez las condiciones de casa: dietas, alergias, lo que no come nadie.
  3. Cada día basta con: «tengo esto, esto y esto, ¿qué hago?».
  4. También vale para lo contrario: «tengo ingredientes raros, ¿qué tal quedaría X con Y?».
  • Probado
  • Coste: No se dijo
  • Para quién: Quien cocine para más de uno
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Puede ayudarme a mantener la piscina?

Sí, y fue de lo que más sorprendió. No se resuelve en una respuesta: se resuelve en una semana de seguimiento. Le mandas foto del agua y de la depuradora, y cada día te va diciendo qué echar y qué mirar hasta que se endereza.

Cómo se hace

  1. Foto del agua y foto de la depuradora, las dos.
  2. Pregunta directa: «¿qué hago con esto?».
  3. Cada día, foto del agua y él ajusta la pauta: qué producto, cuánta cantidad.
  4. Lo que lo hace funcionar es la insistencia diaria, no la primera respuesta.
  • Probado
  • Coste: No se dijo
  • Para quién: Quien tenga piscina
  • Salió en: 1 de 3 mesas

¿Puedo montarle un altavoz a una persona mayor que no sabe usar nada?

Sí, y este fue el caso que más caló de la noche. La clave es que la persona no tiene que aprender nada: no toca el aparato, solo lo escucha. Se programa desde fuera, desde el móvil de quien cuida.

Cómo se hace

  1. Empieza por un solo aparato en el salón, a modo de prueba, y deja que se acostumbre unas semanas antes de poner más.
  2. Los recordatorios se meten en el calendario del aparato, no de viva voz: así se repiten solos todos los días o todos los lunes.
  3. Funcionan bien los avisos de rutina («acuérdate de bajar las persianas», «tómate la pastilla») y los de cita, programados una hora antes («mañana viene tu hija a recogerte»).
  4. Mételo también con lo que le gusta —que le ponga su música—, porque es lo que hace que acepte el aparato en vez de verlo como una vigilancia.
  5. Cuando ya funciona, se añade un segundo en la habitación.
  • Probado
  • Coste: Gratis; solo se paga el aparato
  • Para quién: Quien cuide a alguien mayor
  • Salió en: 1 de 3 mesas

¿Y para no fundirme cuando trabajo muchas horas?

La técnica que se contó se llama pomodoro y consiste en trabajar por bloques con pausas medidas. Lo que aporta el altavoz es que lleva él el reloj y avisa, así uno no está pendiente ni se salta las pausas.

Cómo se hace

  1. Bloques de 25 a 30 minutos de trabajo (hay quien los alarga).
  2. Una pausa corta después de cada bloque.
  3. Cada cuatro o cinco bloques, una pausa larga.
  4. Se le pide al altavoz que lleve la cuenta y avise.
  • Probado
  • Coste: Gratis; solo se paga el aparato
  • Para quién: Quien trabaje o estudie muchas horas
  • Salió en: 1 de 3 mesas

¿Puede rastrearme algo por todos los portales y dármelo ordenado?

Sí, y salió la petición exacta que funcionó. Sirve igual para pisos, coches o cualquier cosa que se anuncie repartida en muchos sitios. Lo que la hace funcionar son tres cosas: decirle qué papel adopta, dónde buscar y en qué formato lo quieres.

Lo que se le dijo, literal

«Conviértete en un especialista en motos. Búscame en internet, en todos los portales de motos, todas las Honda Varadero 1000 que encuentres a nivel nacional. Créame un Excel maestro con columnas de precios, mensaje, modelo, año.»

  • Probado
  • Coste: No se dijo
  • Para quién: Quien esté buscando algo concreto para comprar
  • Salió en: 1 de 3 mesas

2.2  Salud

Va sin nombres y sin ningún dato de nadie. Y nada de esto sustituye ir al médico: de hecho, en el caso más avanzado que se contó, se sigue yendo — precisamente para tener datos que darle.

¿Puede mirarme una analítica o una lesión?

Puede orientar, y en la sala se defendió con un matiz importante: sirve sobre todo para decidir si merece la pena ir al médico y para entender qué se está mirando, no para sustituirlo. Hay quien la usa cuando no puede ir en ese momento, sabiendo lo que hace.

Cómo se hace

  1. Se le manda la analítica o una foto de la lesión.
  2. Se le pregunta qué significa y si eso requiere un profesional.
  3. Todo lo que diga se lee con desconfianza: en esa misma mesa se recordó que redactando comete errores.
  • Sin cerrar
  • Coste: No se dijo
  • Para quién: Quien tenga dudas de salud
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Puede ayudarme con un problema digestivo que arrastro hace años?

Este fue el caso más largo y más detallado de la noche, y lo contó quien lo vivió: años sin recuperarse, con recaídas continuas, después de haber pasado por consultas de más de cien euros y suplementación de en torno a mil euros al mes. Lo que cambió la cosa fue construirse una IA con todo su historial en vez de preguntar suelto.

Cómo se hace

  1. Existen laboratorios que analizan las heces y devuelven un informe de unas 15 páginas con qué familias de bacterias tienes de más y de menos.
  2. Se le mete a la IA todo: el historial médico, las pruebas antiguas y ese informe nuevo.
  3. Se le pide la suplementación concreta: las cepas exactas y las cantidades exactas, no consejos generales.
  4. Se sigue yendo al médico a hacerse los análisis — pero ahora se le meten a la IA para ir midiendo la evolución prueba a prueba.
  • Probado
  • Coste: Ahorra consultas y suplementación a ciegas
  • Para quién: Quien arrastre un problema largo
  • Salió en: 1 de 3 mesas

¿Puedo obligarle a seguir una escuela de pensamiento y no otra?

Sí, y esta fue posiblemente la técnica más aprovechable de toda la noche, aunque se contó a propósito de psicología. Vale para cualquier campo donde haya corrientes distintas: derecho, nutrición, pedagogía, entrenamiento. En vez de preguntar y aceptar lo que salga, se le fijan de antemano las reglas del juego.

Cómo se hace

  1. Se crea un proyecto aparte (hace falta la versión de pago, que cuesta poco).
  2. Dentro se escribe un texto de reglas que se aplica a todo lo que se hable ahí, sin repetirlo cada vez.
  3. En esas reglas se dice qué enfoques quieres que siga y cuáles no quieres.
  4. El detalle que lo cambia todo: en vez de prohibir del todo lo que no te convence, pídele que te lo ponga aparte para decidir tú si lo aceptas. Así no te ocultas información, la sometes a criterio.
Lo que se le dijo, literal

«Quiero que me ayudes con este tema siguiendo el principio de Jung, neurociencia, enfoque psicoanalítico, enfoque sistémico. Conductista no me lo metas — o métemelo, pero ponlo aparte para que yo vea si lo acepto o no.»

  • Probado
  • Coste: De pago; licencia barata
  • Para quién: Cualquiera que trabaje un campo con escuelas distintas
  • Salió en: 1 de 3 mesas

2.3  Papeleo, reclamaciones y escribir

¿Puede ayudarme a reclamar algo?

Sí, y el caso que se contó es el más contundente del cuaderno: seis meses de problemas con un coche recién comprado, y una abogada que dijo que no procedía pedir coche de sustitución porque no estaba en el contrato. La IA le montó el argumentario y reclamó ella misma. No es que escriba bonito: es que encuentra en qué apoyarse.

Cómo se hace

  1. Cuéntale el caso entero, con fechas y con lo que ya te han contestado.
  2. Pídele expresamente las tres patas: las leyes que amparan lo que pides, los artículos concretos, y casos ya ganados parecidos al tuyo.
  3. Eso te deja un escrito que puedes mandar tú, sin intermediarios.
  4. En otra mesa se contó lo mismo a menor escala: 300 euros recuperados.
  • Probado
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Cualquiera
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Los textos que escribe se pueden mandar tal cual?

No. Fue de lo más repetido de la noche, con estas palabras: «es que está todo lleno de errores, o sea, que hay que leerlo». Sirve como borrador y ahorra la página en blanco, nunca como versión final.

  • Falla
  • Para quién: Quien mande textos que importen
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Y si en vez de escribirle le dicto?

Empeora. Al dictar copia mal lo que se le dice y salen frases que al releerlas no tienen sentido — «un disparate», se dijo en la mesa. Si el texto importa, mejor escribirlo.

  • Falla
  • Para quién: Quien prefiera hablar a teclear
  • Salió en: 1 de 3 mesas

2.4  Trabajo: quitarse lo repetitivo

¿De verdad me quita el trabajo repetitivo?

Sí, y aquí está la idea que más gente se llevó de la mesa: lo que hace la IA es escribirte el programa una sola vez; después el programa funciona solo, sin IA. En la sala lo llamaron determinista: si pasa A hace B, y siempre igual, sin que nadie esté pensando cada vez. Por eso no se paga por uso ni falla distinto cada día.

Cómo se hace

  1. Cuéntale la tarea que repites todos los meses, con todos sus pasos.
  2. Pídele que te escriba el programa que lo hace. Te devuelve un archivo.
  3. Instalas Python una vez —se instala y te olvidas— y ejecutas ese archivo.
  4. No hace falta saber programar para empezar, pero sí conviene revisar lo que sale.
  • Probado
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Quien repita las mismas tareas cada mes
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Cómo trabajo con datos de clientes sin dárselos a la IA?

Con el truco más útil que salió en materia de privacidad, y que además vale para todo: desarrollas con datos falsos y ejecutas con los de verdad. La IA nunca llega a ver un dato real.

Cómo se hace

  1. Coge tu archivo y pídele que te cambie los datos personales por datos de prueba inventados.
  2. Con ese archivo falso montas y pruebas todo lo que necesites.
  3. El programa que sale funciona igual con el archivo original, que no ha salido de tu ordenador.
  • Probado
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Quien maneje datos de clientes o pacientes
  • Salió en: 1 de 3 mesas

Casos concretos que ya están funcionando

Los que se contaron, para que se vea el tipo de tarea que sale rentable automatizar:

Cómo se hace

  1. Un Excel de nueve o diez pestañas del que hay que emitir los recibos todos los meses: pasarlo a documento, convertirlo en PDF y firmarlo.
  2. Listados de consumo que llegan cada cierto tiempo (piso y consumo) y hay que volcar a su sitio en una hoja de cálculo.
  3. Un proyecto de diagnósticos donde no daba tiempo a mandar los correos: se generaban los PDF, se guardaban en su carpeta, se enviaban, y vuelta a empezar con el siguiente.
  4. Mandar mensajes a una lista de contactos —citas, avisos— y dejarlo procesando solo.
  • Probado
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Quien tenga tareas mensuales repetidas
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Se puede montar una web en un día?

Sí, y el caso real fue este: quería probar una línea de negocio sin invertir, y no quiso pagar a nadie por una web que a lo mejor no iba a ninguna parte. En un día tuvo una web completa y en funcionamiento, gratis. Lo que costó trabajo no fue la web: fue la petición.

Cómo se hace

  1. Prepárate bien lo que le vas a dar: qué hace tu empresa, en qué consiste el servicio, qué imagen quieres dar.
  2. Se publica con un alojamiento gratuito.
  3. Revísala entera antes de enseñarla a nadie.
  • Probado
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Quien quiera probar algo sin gastar
  • Salió en: 1 de 3 mesas

¿Puedo prepararme una plantilla de evaluación?

Sí. Quien lo contó tardaba una semana en hacerla a mano por ser perfeccionista —y a un experto le llevaba un par de días—. Con la IA salió en minutos, y mejor.

Cómo se hace

  1. Dale las tres cosas: qué hay que evaluar, a qué grupo va dirigido y de cuánto tiempo dispones.
  2. Sale una primera versión que después se retoca a mano.
  3. Ventaja de fondo: al quedar por escrito, el evaluado sabe exactamente cuánto pesa cada parte.
  • Probado
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Quien dé clase o evalúe a gente
  • Salió en: 1 de 3 mesas
3. Aprender a preguntarle

Este fue el hilo que atravesó las tres mesas: la diferencia entre que te sirva y que te haga perder el tiempo está casi siempre en cómo preguntas, no en qué IA uses.

¿Cómo evito que me cuele información falsa?

Fue el tema de la noche: salió en dos de las tres mesas. Y la regla más afilada que se dijo no fue sobre la IA, sino sobre uno mismo: «me siento mucho más cómoda usándola en temas que manejo que en los que no, porque no tengo criterio para saber si lo que me dice es válido». Ahí está todo — cuanto menos sepas del tema, más peligro tiene la respuesta, que es justo al revés de lo que apetece.

Cómo se hace

  1. Dale instrucciones claras desde el principio: la mitad de los errores vienen de una petición pobre.
  2. Comprueba siempre lo que diga, y especialmente en lo que no dominas.
  3. Si le señalas el error, se disculpa y lo corrige. Pero sola no se da cuenta: el que revisa eres tú.
  4. Fíate más de ella como ayuda en tu terreno que como oráculo en terreno ajeno.
  • Sin cerrar
  • Para quién: Todo el mundo
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Se inventa datos personales míos?

No: no se inventa cuántos hermanos tienes ni cosas así. El riesgo está en otro sitio — en las fuentes de donde saca lo que te cuenta, que pueden ser bulos. No fabrica tu vida, pero sí puede repetirte una mentira que ha leído.

  • Probado
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Quien esté preocupado por su privacidad
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Por qué la misma pregunta da respuestas distintas?

Porque cada IA se ha entrenado distinto — y va más lejos: la misma IA puede darte respuestas distintas a la misma pregunta. Se demostró en clase: varios grupos hicieron el mismo cálculo con los mismos datos públicos y cada grupo obtuvo un número diferente. La conclusión no fue que la IA sea mala, sino que la petición no era la misma.

Lo que se le dijo, literal

«Con lo cual, para mí, lo que es muy importante es saber hacerle las preguntas.»

  • Probado
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Todo el mundo
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Cuál de todas uso?

Salió un método que no cuesta nada y resuelve la duda sin teoría: usar varias a la vez y pasarles la misma petición. Quien lo contó tiene tres abiertas, todas gratuitas, y ha ido descubriendo por su cuenta cuál es mejor para cada cosa — una para imágenes, otra para textos, otra para según qué temas.

Cómo se hace

  1. Abre dos o tres, todas en su versión gratis.
  2. Pega exactamente la misma petición en todas.
  3. Compara lo que devuelven y quédate con la que mejor va para ese tipo de encargo.
  4. Repítelo de vez en cuando: cambian cada pocos meses.
  • Probado
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Quien no sepa por cuál decidirse
  • Salió en: 1 de 3 mesas

¿Cuándo hay que pasar a la versión de pago?

La respuesta que se dio es muy concreta, y no es «cuando la uses mucho»: es cuando necesites subirle documentos. Ahí es donde la versión gratis te deja tirado. Contratos, documentación, papeles legales: en el momento en que hay que subir archivos y que te los compare, compensa pagar. Si no echas eso en falta, la gratis va sobrada.

  • Probado
  • Coste: Según lo que necesites
  • Para quién: Quien esté dudando si pagar
  • Salió en: 1 de 3 mesas

¿Hay algo que me ayude a escribir mejor las peticiones?

Se mencionó que se puede pedir un ayudante hecho a medida que te ordene la petición antes de lanzarla, y que tiene un tope de unas 8.000 palabras. Nadie lo tenía medido del todo, así que queda como pista y no como receta.

  • Sin cerrar
  • Coste: Gratis
  • Para quién: Quien note que no le entienden
  • Salió en: 1 de 3 mesas
4. Cuidado con esto

Lo que no funciona o funciona mal. Vale tanto como el recetario: ahorra el disgusto de descubrirlo uno mismo.

La IA del coche todavía no está

El caso: le pides que llame a alguien, confirma que lo ha entendido… y se apaga sin hacer nada. O pregunta cosas obvias en vez de ejecutar.

  • Falla
  • Para quién: Quien conduzca
  • Salió en: 1 de 3 mesas

Nos hace demasiado la pelota

Se dijo así: «empieza con una suavidad que dice, bueno, ya está bien, no me hagas tanto la pelota». Una IA que te da la razón en todo no te está ayudando: te está complaciendo. Y eso es exactamente lo que hace que te la cueles sin enterarte.

  • Sin cerrar
  • Para quién: Todo el mundo
  • Salió en: 2 de 3 mesas

¿Nos está manipulando sin que nos demos cuenta?

Duda abierta y sin resolver. Cuando te analiza y te recomienda cosas —un curso, un hotel— está influyendo en tu decisión igual que lo haría alguien con intereses. Nadie en la sala sabía hasta qué punto esas recomendaciones son neutrales.

  • Sin cerrar
  • Para quién: Todo el mundo
  • Salió en: 1 de 3 mesas

¿Nos va a atrofiar el pensamiento crítico?

El otro miedo de fondo: si le delegamos los resúmenes y los análisis, se corre el riesgo de dejar de cuestionar y de dejar de tener ideas propias. También quedó sin resolver. Con un apunte que se dejó caer y duele: «hay veces que se lo preguntamos antes a ella que a una persona, teniéndola delante».

  • Sin cerrar
  • Para quién: Todo el mundo
  • Salió en: 1 de 3 mesas
5. Lo que quedó en el aire

Preguntas que se hicieron y que nadie supo responder del todo. No son cabos sueltos: son el temario de la próxima.

  1. Mandar un documento personalizado a una lista de gente sin que se vean entre ellosSe planteó y nadie dio el método completo. Sí salieron las dos piezas: se hace con un programa que recorre la lista uno por uno (lo que en programación se llama un bucle), y para no exponer datos se desarrolla con datos de prueba. Falta juntarlo y verlo funcionar. Es la pregunta más concreta que quedó viva y tiene solución conocida.
  2. Hasta qué punto sus recomendaciones son neutralesInquietud compartida, cero evidencia. Nadie ha comprobado si cuando te recomienda un producto hay algo detrás.
  3. Si usarla mucho nos deja de hacer pensarMisma categoría: preocupación repetida, ningún dato en ningún sentido. Da para una quedada entera, porque es más de debate que de receta.

Propuesta para la quedada nº 2

  • Montar un proyecto de ejemplo en directo. Lo propuso una de las mesas: en vez de contarlo, hacerlo delante de todos. El candidato ideal es la pregunta que quedó viva — mandar un documento personalizado a una lista sin exponer los datos de nadie.
  • Media hora de «cómo se pregunta». Fue lo más repetido y lo que más diferencia marca entre quien le saca partido y quien no.
  • Un debate sobre los dos miedos: si nos manipula y si nos deja de hacer pensar. No hay receta que dar, pero hay mucho que hablar.

6. Anecdotario

No sirve para nada práctico. Sirve para que el grupo sea un grupo.

  1. Le pidieron un sitio elegante para tomar una copa y acabaron en un local de luces de neón y cascos, pagando una entrada carísima. Se contó así: «no os puedo describir el sitio en el que acabamos».
  2. Sacó en un minuto una plantilla de evaluación mejor que la que hacía a mano en una semana.
  3. Le hizo fotos a la depuradora de la piscina y acabó arreglada: «tengo la piscina mejor que nunca, te lo juro de verdad».
  4. Le dictó un texto en vez de escribirlo y le devolvió un disparate que no había manera de leer.
  5. Le pidió al coche que llamara a alguien, el coche confirmó… y se apagó.
  6. Intentó hacer una pistola de soja para su hija y la cosa no salió como esperaba.
  7. En la playa confundió un fenómeno natural con barro, y su hermana le mandó una captura de la IA para corregirle.
  8. Le pidió que buscara motos de un modelo concreto en toda España y le devolvió un Excel con todos los anuncios, precios y detalles, listo para filtrar y llamar.
  9. Programó un altavoz para recordarle cosas a su madre y ella acabó encantada con «esa chica que tan bien le lleva las cosas» — sin saber que no era nadie. Cuando le pusieron un segundo aparato en la habitación, siguió prefiriendo el del salón: decía que con ese se llevaba mejor.
  10. Un hijo descubrió que la voz desgarradora de una canción que le encantaba a su madre era generada por IA: el cantante no existía.

Sin nombres: quién contó cada una se queda en la sala.

7. Frases que se dijeron

Tal cual salieron, sin retocar y sin decir de quién.

No os puedo describir el sitio en el que acabamos

Es que no te tienes que creer todo lo que te dice

Me ha salvado el culo

Tengo la piscina mejor que nunca, te lo juro de verdad

Es que está todo lleno de errores, o sea, que hay que leerlo

Es que empieza con una suavidad que dice, bueno, ya está bien. O sea, no me hagas tanto la pelota

Con lo cual, para mí, lo que es muy importante es saber hacerle las preguntas

Es que hay veces que se lo preguntamos antes a una persona que a ella, sin embargo, y la tenemos delante

No es que no trabajes, es que tienes que aprender a utilizarlo. Es una herramienta

8. Cómo se ha hecho este cuaderno

Con esto se demuestra en la práctica lo que vinimos a contar: se grabaron las tres mesas y una IA convirtió dos horas y media de conversación en las páginas anteriores. Interesa que se sepa exactamente qué se hizo con las grabaciones.

PermisoSe pidió a mano alzada al empezar, después de las presentaciones y antes de encender nada. Se explicó en voz alta y quedó grabado.
Qué se grabóSolo el audio de las tres mesas, con un móvil en el centro de cada una. Ningún vídeo.
Paso 1 · Pasar a textoLa conversación se convirtió en texto dentro del ordenador, sin subir el audio a ningún sitio de internet.
Paso 2 · Quitar los nombresTambién en el propio ordenador, antes de que el texto saliera de él. Se taparon 26 nombres de persona. No aparecían teléfonos, correos ni direcciones.
Paso 3 · Ordenar el contenidoEl texto ya anónimo se analizó con una IA de un proveedor europeo con contrato de protección de datos firmado y compromiso de no guardar nada.
Control anti-invenciónCada cosa recogida aquí tiene que venir con la frase literal en la que se apoya, y el ordenador comprueba una por una que esa frase está de verdad en la conversación. Lo que no se puede comprobar, se tira.
Qué se guardaLas transcripciones anónimas y este cuaderno. Los audios originales no se comparten con nadie.
Quién respondeANTAL · Asociación Nacional de Transformación Digital · CIF G87783049 · Registro nacional de asociaciones nº 612294.

Y esto es lo que se va a ir acumulando

Cada quedada añade sus páginas a este mismo cuaderno. Con tres o cuatro, lo que hoy son veinticinco cosas sueltas será algo que se puede consultar: qué se probó, qué funcionó, qué llevamos preguntándonos desde el principio sin que nadie lo resuelva. Ese es el verdadero producto del grupo — no cada tarde por separado, sino lo que queda.

9. La continuidad de estos eventos depende del grupo

Que haya una segunda, una tercera y una décima quedada no depende de que alguien se lo curre: depende de que colaboremos todos. No hace falta mucho — con las tres cosas de más abajo, ninguna de las cuales cuesta dinero, esto se sostiene solo.

A dónde puede llegar esto

Ahora mismo el cuaderno es un documento: se lee de arriba abajo y ya está. Pero con tres o cuatro quedadas más, la misma información da para bastante más.

  • Un buscador. Escribes «piscina», «reclamar» o «Excel» y te sale directamente lo que se dijo sobre eso, de la quedada que fuera.
  • Un asistente al que preguntarle. Un paso más allá: le preguntas con tus palabras —«¿cómo hago para que me organice la compra?»— y te contesta con lo que sabe el grupo, no con lo que dice internet. Con la ventaja de que aquí las respuestas están probadas por gente que conoces.

Eso no se construye con una tarde: se construye con material. Y cada quedada es material.

Y una nota sobre el esfuerzo

Conviene decirlo con transparencia, porque tampoco es ningún secreto: montar cada quedada lleva trabajo. La sala, la preparación, y después convertir dos horas y media de conversación en estas páginas. La asociación lo asume con gusto, porque es exactamente para lo que existe.

Y hay una meta detrás que merece contarse: ANTAL aspira a que el Estado la declare asociación de utilidad pública. Es un reconocimiento oficial que existe en la ley desde hace décadas, y significa exactamente esto: que lo que hace una asociación sirve al interés general, no solo a sus socios. No se consigue pidiéndolo — se demuestra, con años de actividad real, abierta a cualquiera y documentada.

Por eso importa que esto crezca, y por eso no es ambición: cada quedada, este cuaderno y cada persona que se suma son piezas de esa demostración. Un grupo más grande y una actividad más visible no son un fin — son la prueba de que esto le sirve a la gente.

Tres cosas que ayudan (y ninguna cuesta dinero)

1 · Que el grupo esté vivo entre quedada y quedada

Esto no se acaba el jueves. Si te pasa algo con la IA —te ha sacado de un apuro o te ha hecho perder una hora—, cuéntalo en el grupo: eso es exactamente el material del que sale el cuaderno. Y si ves una pregunta que sabes contestar, contéstala; ahí es donde de verdad se aprende.

Con unos pocos mensajes al mes basta para que esto sea un grupo vivo y no una sala de espera hasta la próxima reunión. Y que quede claro: leer sin escribir también vale, y nadie tiene que estar pendiente de nada.

2 · Que el grupo crezca: pásalo

Esta es la más fácil de todas y la que más cambia las cosas. Si conoces a alguien a quien le vendría bien —un vecino, un familiar, alguien que se ha quedado fuera de todo esto y no sabe por dónde empezar—, reenvíale el enlace del grupo. Lo tienes en WhatsApp, en la información del grupo, en «invitar con enlace».

No hace falta que la persona sepa nada de IA: en esta primera quedada el nivel iba desde quien programa hasta quien la usa para la lista de la compra, y funcionó precisamente por eso. Cuanta más gente distinta, más casos, y más cosas útiles en el cuaderno de la próxima.

3 · Seguir a la asociación y compartir lo que se publique

En las redes de ANTAL se publican cosas que no pasan por el grupo: lo que se hace en otras actividades y material que aquí no cabe. Seguirla cuesta un clic, y compartir lo que te parezca útil vale más de lo que parece: cuanta más gente vea lo que hace la asociación, más fuerza tiene esa demostración de que esto sirve. Y si además dejas un comentario —aunque sea una línea—, mejor todavía: un comentario hace que la publicación llegue a mucha más gente que un «me gusta».

Y por si acaso hace falta decirlo: quien solo quiera venir, escuchar y llevarse ideas, encantados — para eso está, y nada de lo de arriba es una condición para nada. Pero si alguien se preguntaba en qué puede echar una mano, es justo en eso: en ayudar a demostrar que esto sirve — sumando gente al grupo y dando aire a lo que la asociación publica.

Café con IA · Cuaderno de la quedada nº 1 · 20 de agosto de 2026 · Actividad de ANTAL · Asociación Nacional de Transformación Digital · CIF G87783049. Se reparte al grupo y se publica en asociacionantal.org — siempre sin nombres.

La próxima quedada

Habrá un experimento nuevo. En la primera, las mesas contestaron a las mismas preguntas para ver qué salía en todas. En la segunda cogeremos una de las cosas que quedaron a medias y la montaremos en directo entre todos, para ver si funciona de verdad o se queda en la teoría. Y hay otro del que aún no adelantamos nada.

Y además, los temas que eligieron los que vinieron a la primera:

Algo funcionando en directo
Cómo se le pregunta
¿Nos está manipulando la IA?

La fecha todavía no está puesta: se vota en el grupo, y la vota quien esté dentro. Si entras hoy, votas tú.

Dentro se avisa de la fecha, se comparte lo que sale de cada quedada y se pregunta por los casos que interesan. Pregunta sin reparo, y puedes estar callado el tiempo que quieras.

Una cosa a saber antes de entrar: es un grupo de WhatsApp normal, así que tu número de teléfono lo verán los demás miembros, igual que tú verás los suyos.

¿Conoces a alguien de Boadilla o de otro pueblo a quien esto le vendría bien? Pásale el enlace de esta página — así es como ha crecido el grupo hasta ahora.

¿Quieres echar una mano como colaborador de la asociación? Escríbenos a info@asociacionantal.org.

Sigue a la asociación y comenta lo que publique — un comentario llega mucho más lejos que un «me gusta».